Una buena pizza comienza con una excelente salsa. Esta receta es fácil de preparar, deliciosa y se puede adaptar a tus gustos personales.
Ingredientes
Tomates maduros (o puré de tomate): 500 g
Aceite de oliva virgen extra: 2 cucharadas
Ajo: 2 dientes, picados finamente
Cebolla: 1 pequeña, picada finamente
Orégano seco: 1 cucharadita
Albahaca fresca (opcional): 4-5 hojas
Sal: al gusto
Azúcar (opcional): 1 cucharadita (para balancear la acidez del tomate)
Pimienta negra molida: al gusto
Instrucciones Paso a Paso
Preparar los tomates (si usas frescos)
Escalda los tomates en agua hirviendo durante 30 segundos y luego pélalos.
Retira las semillas y tritúralos o pásalos por un procesador de alimentos.
Sofríe los aromáticos
En una sartén, calienta el aceite de oliva a fuego medio.
Añade el ajo y la cebolla, y sofríe hasta que estén dorados y fragantes (unos 3-4 minutos).
Cocinar la salsa
Incorpora el tomate triturado o el puré de tomate a la sartén.
Añade el orégano, la sal, el azúcar, y la pimienta negra.
Cocina a fuego lento durante 15-20 minutos, removiendo ocasionalmente hasta que la salsa espese ligeramente.
Añadir la albahaca (opcional)
Si decides usar albahaca
Añadir la albahaca (opcional)
Si decides usar albahaca fresca, agrégala en los últimos minutos de cocción para preservar su aroma.
Enfriar y usar
Retira la salsa del fuego y déjala enfriar.
Úsala inmediatamente en tu pizza o guárdala en un recipiente hermético en el refrigerador por hasta 5 días.